Pensamientos desde la abadia

En este blog, amigos y amigas, podréis leer los pensamientos y reflexiones que le surgen a este humilde monje, recluido en la abadía y apartado del mundanal ruido, sobre todo lo divino y lo humano, sobre las noticias que le llegan del exterior y sobre sus propias inquietudes. Que la paz sea con vosotros y vosotras.

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Nombre: Ignotum

21 octubre, 2005

No sé si es bueno o malo.

No sé a que atenerme. No tengo una opinión muy clara.

Cuando el panadero que nos trae todas las mañanas las hogazas de pan a la abadía (lamentablemente, no fabricamos nuestro propio pan, pero si un vino tinto espléndido, unos licores de hierbas y unos quesos sensacionales, a los que quedan invitados cuando gusten) me enseñó escandalizado nada mas bajarse de su furgoneta una revista con unas hojas de publicidad que él consideraba escandalosas, me quede sorprendido.

En esos anuncios se veían unas composiciones fotográficas que representaban escenas y frases de las Bienaventuranzas, representadas por gente de las favelas brasileñas. En el texto, se animaba a colaborar en una campaña de recogida de fondos a favor de la ONG “Acción Social Padre Anchieta”, asociación a la que pertenece el jesuita español Manuel Manangao y que trabaja en la favela A Rocinha, en Rio de Janeiro, Brasil, donde viven mas de 100.000 pobres en la absoluta miseria.

Y es que no sé si es bueno o malo...

La intención de la empresa que paga la campaña de publicidad, Renova, es tener beneficios, cuanto más mejor, eso no lo dudo. Pero la labor del jesuita y de la ONG es mejorar las condiciones de vida de esas gentes empobrecidas. Y la colaboración mutua en este caso, le permite recaudar fondos siempre necesarios y siempre escasos para tan ingente tarea.

Por otra parte, esta campaña de publicidad en revistas, calles, etc. pone ante los ojos del común de los mortales la existencia de los pobres y de la injusticia social. Y acercarnos a esa realidad es necesario.
¿Pero es licito y ético utilizar la imagen de los pobres para enriquecer aun más a los ricos?

En mi opinión, la empresa que patrocina la campaña no lo hace por amor a la justicia social, sino a sus propios beneficios.
Pero a veces pienso que quienes vivimos con las necesidades básicas cubiertas, tenemos en ocasiones unos escrúpulos excesivos.
Si viviéramos en una favela, sin agua potable, sin alimentación suficiente, sin sanidad, a lo mejor no nos importaría tanto que utilizara una empresa nuestra imagen, si con eso muere menos gente de nuestro alrededor de males como una simple diarrea.
A veces Dios escribe recto con renglones torcidos. Y este puede que sea uno de esos casos.

No lo tengo muy claro todo.

El panadero si. Se montó otra vez en su furgoneta refunfuñando. Debería tranquilizarse, como debería tranquilizarse también el gobierno francés, que ha prohibido la campaña.