Pensamientos desde la abadia

En este blog, amigos y amigas, podréis leer los pensamientos y reflexiones que le surgen a este humilde monje, recluido en la abadía y apartado del mundanal ruido, sobre todo lo divino y lo humano, sobre las noticias que le llegan del exterior y sobre sus propias inquietudes. Que la paz sea con vosotros y vosotras.

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Nombre: Ignotum

26 octubre, 2005

Chuck Norris: “la fe en Dios me ha ayudado a tener éxito en mi carrera”

Hace unos días, Don Julián, el anciano párroco del pueblo vecino, se nos acercó a la abadía a pedirnos ayuda.

El hombre esta preocupado desde hace tiempo. Nota entre los mozos y mozas del pueblo que la inquietud espiritual y el amor a Dios escasean. Como los jóvenes ni siquiera se acercan a la iglesia a oír las misas, había pensado en atraerles de otra manera. Y cavilando, se le ocurrió que quizás con unas películas piadosas seria fácil atraerles a la parroquia.

Así que se puso a pensar cuales serian las más idóneas. Pero Don Julián, ya mayor, el único cine religioso que recuerda es el de hace años ya, con películas como "Los diez mandamientos", "Marcelino, pan y vino", "Rey de reyes", "El beso de Judas"... poco atractivas para la chavalería de hoy en día.

Y de repente, aquella mañana cayó en sus manos esta noticia.

Así que ni corto ni perezoso, recortó la hoja del periódico y vino corriendo a la abadía, a pedirnos información sobre tan piadoso actor, Chuck Norris.

¡¡A buen sitio vino a preguntar sobre cine!! ¿Qué pueden saber unos monjes sobre películas? Nada.
Pero veíamos al hombre tan ilusionado, que teníamos que ayudarle de alguna manera.

Asi, que llamé a mi sobrino, un jovenzuelo un tanto zascandil, pero buen chico, y le pregunte sobre que películas podríamos recomendar al párroco de Chuck Norris.

Al rato, eligió una, y nos mando esta imagen para ponerla en la parroquia anunciando la proyección:

¡¡Cuanto ha cambiado el cine religioso desde mi infancia, la verdad. !!

Yo la encuentro un poco rara para ser cine religioso, pero la película debe ser buena, por que mi sobrino no paraba de reír a carcajadas mientras hablaba conmigo.

Por que un actor tan devoto de Dios como dice ser Chuck Norris, no puede hacer películas contrarias al cristianismo, verdad?

24 octubre, 2005

No se vende, se regala...

La abadía es una pequeña isla de tranquilidad en el mundo, con sus rezos, su riachuelo, sus viñedos, sus prados... un "locus amoenus" alejado de las prisas, las tensiones, la codicia...

Pero no hace falta ser monje para vivir en una isla en la que se viva de manera diferente a la corriente general.

En Berlín, estos chicos también lo hacen. Han creado un local donde las cosas no se venden, se regalan, con una única condición: que realmente lo que se coja se necesite.
El dinero no tiene utilidad allí.

Si queréis conocer mas cosas sobre como lo han logrado, podeis ir a su pagina web, que tiene también un pequeño apartado en castellano.

Y si aun sentís mas curiosidad, os recomiendo ver este video; pero claro, esta en alemán.

Ojalá tengan suerte.

22 octubre, 2005

Hoy escribiré poco...

Hoy seré breve escribiendo.
Prefiero dar la palabra a otras personas y que sean ellas las que os cuenten sus experiencias.

Son personas que viven en Argentina; personas que sobreviven recogiendo cartones por las calles.

Este es solo uno de ellos:


"Manuel, Villa Nocito"

"Hago esto hace 1 o 2 años. Tuve negocio, después fui viajante. Nunca me imaginé que iba a salir a juntar cartón, pero ahora no queda otra. Antes que ir a robar hay que trabajar en lo que sea para llevar el mango a la casa. Y esto para comer alcanza. Vivo con mi hijo, de 20 años, que trabaja para él.

Tenía almacén, en Noroeste. Me asaltaron y me pegaron un tiro en una pierna. Y lo que tenía lo perdí en la curación. Vendí mi casa, vendí la camioneta, vendí la moto. La casa la alcancé a cambiar por un departamentito. Porque si no, tenés que andar alquilando y te mata.

Me curé con lo más estúpido que hay, se puede decir. Me lavé la herida, me puse sal gruesa y vinagre y grasa... grasa consistente de auto ¿viste? La grasa te tapa todo. Mi viejo curaba a los animales así, cuando se herían. Nosotros teníamos campo allá, en Chile. A mí el doctor me dijo que me tenía que cortar la pierna porque tenía principio de diabetes, y yo no quería saber nada.

Ahora ando bien, camino. Me duele cuando está así medio feo, pero hay que trabajar... Lo del asalto fue hace... 5 o 6 años. Un día tenés camioneta, tenés todo, y al otro día no tenés nada..."

Si os interesa saber mas sobre sus vidas diarias, podéis leer sus testimonios aquí.

Sean buenos y justos, por favor...

21 octubre, 2005

No sé si es bueno o malo.

No sé a que atenerme. No tengo una opinión muy clara.

Cuando el panadero que nos trae todas las mañanas las hogazas de pan a la abadía (lamentablemente, no fabricamos nuestro propio pan, pero si un vino tinto espléndido, unos licores de hierbas y unos quesos sensacionales, a los que quedan invitados cuando gusten) me enseñó escandalizado nada mas bajarse de su furgoneta una revista con unas hojas de publicidad que él consideraba escandalosas, me quede sorprendido.

En esos anuncios se veían unas composiciones fotográficas que representaban escenas y frases de las Bienaventuranzas, representadas por gente de las favelas brasileñas. En el texto, se animaba a colaborar en una campaña de recogida de fondos a favor de la ONG “Acción Social Padre Anchieta”, asociación a la que pertenece el jesuita español Manuel Manangao y que trabaja en la favela A Rocinha, en Rio de Janeiro, Brasil, donde viven mas de 100.000 pobres en la absoluta miseria.

Y es que no sé si es bueno o malo...

La intención de la empresa que paga la campaña de publicidad, Renova, es tener beneficios, cuanto más mejor, eso no lo dudo. Pero la labor del jesuita y de la ONG es mejorar las condiciones de vida de esas gentes empobrecidas. Y la colaboración mutua en este caso, le permite recaudar fondos siempre necesarios y siempre escasos para tan ingente tarea.

Por otra parte, esta campaña de publicidad en revistas, calles, etc. pone ante los ojos del común de los mortales la existencia de los pobres y de la injusticia social. Y acercarnos a esa realidad es necesario.
¿Pero es licito y ético utilizar la imagen de los pobres para enriquecer aun más a los ricos?

En mi opinión, la empresa que patrocina la campaña no lo hace por amor a la justicia social, sino a sus propios beneficios.
Pero a veces pienso que quienes vivimos con las necesidades básicas cubiertas, tenemos en ocasiones unos escrúpulos excesivos.
Si viviéramos en una favela, sin agua potable, sin alimentación suficiente, sin sanidad, a lo mejor no nos importaría tanto que utilizara una empresa nuestra imagen, si con eso muere menos gente de nuestro alrededor de males como una simple diarrea.
A veces Dios escribe recto con renglones torcidos. Y este puede que sea uno de esos casos.

No lo tengo muy claro todo.

El panadero si. Se montó otra vez en su furgoneta refunfuñando. Debería tranquilizarse, como debería tranquilizarse también el gobierno francés, que ha prohibido la campaña.

14 octubre, 2005

¿Podremos desobedecer “todas” las leyes o normas que considerásemos injustas?

Esta el abad un poco preocupado.
Aunque aun no lo ha podido leer completo, le llegan noticias de que el nuevo Catecismo Abreviado “defiende la desobediencia civil cuando las leyes sean injustas o se opongan al orden moral”.

Pero hay un problema. ¿Qué es lo que se podrá desobedecer, si solo las leyes injustas dictadas por un gobierno... o también cualquier norma que se considere injusta, provenga de donde provenga? ¿Por qué una ley gubernamental si, y, por ejemplo, una norma dictada por el abad, o yendo mas lejos, un dictado del Papa, si la considerásemos injusta, no?

¿Pide el nuevo Catecismo Abreviado desobedecer las ordenes internas de la Iglesia Católica si las considerásemos injustas?
Me temo que no.

¿Entonces, con que autoridad moral pide el nuevo Catecismo desobedecer las leyes civiles?

Esto es precisamente lo que inquieta al abad.

11 octubre, 2005

El olvido..

Una de las cosas buenas que tiene atender la hospedería del monasterio cuando es menester, es que permite en ocasiones tener ratitos de charla con los hospedados y así comprobar como van las cosas ahí fuera y como van cambiando con el tiempo. Unas veces a mejor y otras a peor.

Hará unos 10 años, cuando la charla se dirigía al tema de la pobreza en el mundo y de la emigración, casi siempre se reducía, bien a contar las vivencias de los españoles emigrados a América o al resto de Europa, o bien a contar lo mal que trataban los estadounidenses a los emigrantes mexicanos que atravesaban el desierto para llegar a EEUU, los popularmente conocidos como “espaldas mojadas”, llamados así, creo recordar, por atravesar a nado la frontera que supone el rio Grande.

En aquellos tiempos todo era simpatía con los emigrantes mexicanos: que si “no hay derecho como tratan los norteamericanos a los emigrantes”, que si “lo único que buscan es ganarse la vida dignamente”, que si “no hay derecho a dejar que esa pobre gente se juegue la vida en pleno desierto”, que si “que injustos son los norteamericanos, ellos tan ricos y los emigrantes tan pobres”. Todos comentaban las noticias que hablaban de ellos, de los documentales de la televisión que trataban el tema. Era algo habitual en la prensa, radio y televisión.

Pero en los últimos años, las conversaciones han cambiado. Ya nadie habla de los “espaldas mojadas”. ¿Habrán desaparecido las noticias sobre ellos?, por que no creo que los norteamericanos hayan abierto sus fronteras de par en par...
¿Las televisiones ya no emiten reportajes sobre sus dolorosas experiencias por no ser actualidad? Como en el monasterio no tenemos televisión ni radio, no puedo saberlo...

Pero es curioso, de las conversaciones desaparecieron los “simpáticos espalda mojadas” y aparecieron los “si, bueno, los inmigrantes están bien, pero hay que regularlos; nos traen problemas, delincuencia... aquí no cabemos todos”.

Lo que antes era todo simpatía y solidaridad, ahora es recelo, dudas... Y eso teniendo en cuenta que los hospedados son en su gran mayoría, gente muy cristiana y devota, a la que se supone mucha preocupación por los más humildes.

A lo mejor es fácil ser solidario con quien esta muy lejos, pero cuando la pobreza, las diferentes costumbres llegan a nuestra puerta, aparece el egoísmo, el miedo. Incluso quienes antes nos eran simpáticos y nos resultaban conocidos sus problemas, desaparecen.

Y más teniendo en cuenta que no debe ser menos arriesgado cruzar el estrecho en una barca abarrotada de personas que atravesar horas y horas el desierto a pleno sol.

Bueno, debo acabar de escribir estos pensamientos e ir a la hospedería a terminar mi labor...

Pero me gustaría antes enseñarles este cuadro de Pedro González, “Cristo en la Patera”.


Sean buenos...

09 octubre, 2005

Que la Paz sea con vosotros y vosotras


Espero que las reflexiones que encontréis aquí os parezcan interesantes.
Algunas serán de actualidad, otras no. Unas tratarán lo material, y otras lo espiritual.

No dudéis en dejar vuestras opiniones. Serán bienvenidas todas.

Un saludo...